junio 11, 2020

Difusión y divulgación a través de las redes sociales

Entre las muchas utilidades de las redes sociales, una de ellas es la difusión y divulgación de la investigación. Existen redes sociales con esta función específica, como es el caso de ResearchGate, con aspectos tan útiles como la posibilidad de plantear preguntas a investigadores con intereses similares o solicitar un artículo científico directamente a su autor.

Sin embargo, en las redes sociales más habituales también se puede hacer difusión, como es el caso de Twitter. Por ejemplo, si queremos encontrar un artículo científico que no está en open access, podemos publicar un tweet con sus metadatos añadiendo el hastag #ICanHazPDF. Los investigadores suelen consultar este hastag de vez en cuando y, si por casualidad lo tienen, te lo enviarán por mensaje directo. Además, muchas revistas científicas tienen su propia cuenta de Twitter, donde mantienen actualizados los artículos que se publican y los temas que se van planteando para números sucesivos.

Por lo tanto, las redes sociales son una herramienta indispensable para el investigador 2.0, ya que le permiten estar constantemente actualizado sobre los avances en sus líneas de investigación, así como contactar con posibles colaboradores y difundir sus propios trabajos.

Por otro lado, también es muy interesante para cualquier investigador crear su entorno personal de aprendizaje (PLE, por sus siglas en inglés), que en resumen se trata de la estrategia que se sigue para buscar, almacenar y aprender información, utilizando para ello todas las herramientas o aplicaciones tecnológicas a nuestro alcance. Symbaloo es una aplicación que permite generar tu propio PLE mediante webmixes donde se pueden incluir y organizar enlaces a recursos web de interés. Como ejemplo, os dejo una captura de mi webmix dedicado a investigación:


En definitiva, el investigador 2.0 tiene un buen número de herramientas y recursos en la web para optimizar todas las fases de su trabajo (búsqueda de información, organización de documentos, comunicación con otros investigadores y, finalmente, difusión y divulgación de los resultados). No obstante, el perfil y las necesidades de cada investigador son diferentes. Por lo tanto, lo mejor es probar con todas las herramientas posibles y, al final, utilizar sólo las que realmente nos ayuden en nuestro día a día como investigadores. Creo que, en este sentido, el módulo Investigación 2.0: Posibilidades de la red para la difusión de la investigación ha sido enormemente útil, y no tengo duda que terminaré utilizando muchas de estas herramientas.

junio 10, 2020

Posibilidades de Google Drive para el investigador 2.0

Google Drive es una herramienta del denominado software colaborativo, que básicamente consiste en plataformas que permiten facilitar y optimizar el trabajo en equipo. Esto puede ser muy útil para los miembros de un grupo de investigación o para investigadores colaboradores de diferentes universidades y/o países. Las posibilidades son muchas, y entre las más destacables están:
  • Creación de documentos compartidos de todo tipo (documentos, presentaciones, formularios, etc.).
  • Redacción y edición de dichos documentos por varios autores y hasta de forma simultánea.
  • Comunicación entre los autores mediante chat.
A continuación, os muestro un captura de mi Google Drive con las organización final:


Los enlaces a los archivos de las tareas planteadas son:

junio 09, 2020

Cómo gestionar la información en la red. Curación de contenidos mediante los marcadores sociales

Desde la popularización de internet en los años 90, la información en la red no ha parado de crecer hasta el punto de que, hoy en día, puede resultar abrumadora. A partir de ello, surge una necesidad muy importante para cualquier usuario: filtrar la ingente cantidad de información que recibe para quedarse sólo con lo más interesante de acuerdo con sus preferencias. Si a ello le añadimos, no sólo el proceso de filtrado, sino el de búsqueda, modificación y distribución, surge el concepto de curación de contenidos o content curation.

Sin embargo, los motores de búsqueda habituales no permiten realizar una curación de contenidos de forma eficaz. Por ello, han surgido los marcadores sociales o social bookmarking. Se trata de herramientas que nos permiten organizar y mantener actualizada toda la información sobre los recursos web que más nos interesan. Además, esto se hace a través de una única plataforma en la que automáticamente van apareciendo las últimas novedades o feeds de cada sitio marcado, que incluso se pueden clasificar en carpetas. Por lo tanto, se elimina la necesidad de ir visitando una a una todas las páginas.

Una de estas herramientas es Feedly, que permite agregar y gestionar recursos web de todo tipo. En mi caso, he añadido una serie de revistas científicas relacionadas con la ciencia de materiales y, en particular, la tecnología del hormigón:
  • Cement and Concrete Research
  • Cold Regions Science and Technology
  • Construction and Building Materials
  • Engineering Structures
  • Hormigón y Acero
Os dejo una captura de mi perfil de Feedly:


Otra herramienta muy interesante es Diigo, que tiene funciones muy interesantes, como añadir marcadores web y anotaciones, destacar texto o archivar documentos e imágenes. Además, también se pueden crear grupos para compartir recursos web de todo tipo. Este último aspecto puede ser muy interesante para los miembros de un grupo de investigación, por ejemplo. A continuación, os adjunto una captura de mi perfil de Diigo y un enlace a mi outliner Recursos para investigación (se accede haciendo click sobre la imagen):




junio 08, 2020

Sobre mí

Soy Álvaro Mena Alonso, estudiante de doctorado de la Universidad de Burgos. Estoy graduado en Ingeniería Civil y también he cursado el Máster en Ingeniería de Caminos, Canales y Puertos. Actualmente, me encuentro desarrollado la tesis doctoral, centrada en el estudio de la fatiga en hormigón mediante la aplicación de técnicas de tomografía computerizada (TAC).

Podrás encontrar mi perfil científico en múltiples plataformas, como ORCID (mi código es 0000-0002-4269-5299), Google Scholar y About.me.


Creo que hoy en día los blogs son una herramienta fundamental, tanto para la difusión de los resultados de investigación entre compañeros de profesión, como para la divulgación y el acercamiento de la ciencia a la sociedad. Se trata de un entorno amable y versátil, y al que muchas veces se recurre para encontrar soluciones prácticas en el día a día del investigador. En mi caso, dos de mis blogs de referencia a los que acudo habitualmente son Estructurando y el blog de Víctor Yepes, profesor Catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia.

La fatiga en hormigón, ese gran desconocido

A grandes rasgos, la fatiga es un fenómeno de daño acumulado provocado por cargas de naturaleza cíclica inferiores a la resistencia última de los materiales, pero que pueden acabar provocando el fallo estructural. Por tanto, es precisamente en su definición donde se esconde su gran interés: la fatiga puede provocar el colapso de una estructura sin que en ningún momento se haya alcanzado su carga de rotura estática. Como os podéis imaginar, para la mente calculadora de cualquier ingeniero, esto se traduce en un miedo espantoso.

En metales, este fenómeno es muy conocido y está relativamente controlado. Los motivos principales son, por un lado, que lleva estudiándose desde hace mucho más tiempo (aprox. medidados del s. XIX) y, por otro, que se trata de materiales bastante homogéneos. Este último aspecto es clave, ya que hace que la fatiga se manifieste en forma de una única fisura principal que va creciendo progresivamente hasta provocar el fallo de la estructura. Por lo tanto, toda la teoría de fatiga en metales se central en el control del crecimiento y propagación de esa fisura principal.

Sin embargo, en hormigón esto no ocurre, ya que se trata de un material compuesto, tremendamente homogéneo. En él, la fatiga se refleja en múltiples fisuras que se van originando y creciendo a lo largo del elemento estructural, lo que hace mucho más difícil el control del daño.

La resistencia a fatiga de un elemento se determina a través de la vida a fatiga, definida como el número de ciclos (entre un nivel mínimo y máximo de carga) que es capaz de soportar hasta la rotura. En hormigón, la incertidumbre es tal que, dos probetas fabricadas con la misma dosificación y sometidas a las mismas cargas, pueden tener una diferencia en su vida a fatiga de hasta 2 órdenes de magnitud. Es decir, es científicamente aceptable que dos probetas iguales soporten 1.000 y 100.000 ciclos, respectivamente. Como estaréis pensado, esto quiere decir que todavía hay muchas cosas que desconocemos sobre este fenómeno.

Son muchos los esfuerzos científicos que se están realizando para tratar de conocer y dominar a la fatiga en hormigón. En España, cabe destacar las investigaciones realizadas por el equipo de Gonzalo Ruiz, profesor Catedrático de la Universidad de Castilla-La Mancha. En esta ponencia, perteneciente a las Jornadas Técnicas del Instituto de Ciencias de la Construcción Eduardo Torroja, hace una magnífica aproximación a la fatiga en hormigón armado, destacando los conocimientos científicos actuales sobre el fenómeno.

Difusión y divulgación a través de las redes sociales

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